Noche para la historia

Puede que sea irracional, pero el hecho es que todo culé (o al menos cerca de un 90%) cree en la remontada. El mal resultado de la ida, que obliga a vencer a un equipo rocoso por al menos dos tantos de diferencia, no ha variado un ápice la confianza que la grada le tiene al equipo. Una confianza que el Barça de Guardiola se ha ganado por su fiabilidad en las grandes citas y por el hecho de haber completado varias de sus actuaciones más memorables en situaciones extremas.
En el deporte siempre hay retos y cosas por hacer. Así, aunque parezca mentira después de haber ganado seis títulos en un año, el Barça tiene objetivos a la vista, casi tan importantes. Puede repetir final, puede jugarla en el campo del eterno rival y, por si fuera poco, puede convertirse en el primer equipo que reedita título europeo desde que la Copa de Europa se llama Liga de Campeones. Pero, además, al Barça de Guardiola le falta una gran remontada para glosar aún más su leyenda.
Hasta ahora, las eliminatorias superadas por el Barça se han basado en la desigualdad, principalmente. En octavos tanto de la temporada pasada como de la actual, logró un resultado positivo en la ida y sentenció en el Camp Nou. El curso pasado, en octavos, dejó aniquilada la eliminatoria en la ida con un rotundo 4-0 al Bayern, mientras que en la actual desplegó una de sus más bellas versiones en el Emirates y redondeó en el Camp Nou. Tan solo ante el Chelsea en las últimas semifinales fue a remolque, y aunque se clasificó 'in extremis', el tanto de Iniesta no supone una remontada como tal.
Solo en la Copa, ante el Sevilla, el Barça se ha visto obligado a dar la vuelta a un resultado adverso. No lo logró, pero jugó una inmejorable segunda parte en la que solo le faltó el gol. Acabó cayendo eliminado por el valor doble de los tantos, pero salió moralmente fortalecido porque, una vez más, había mostrado su mejor versión en los momentos decisivos. Con anterioridad lo había hecho ante el Bayern (4-0), en la final con el Manchester United (2-0) o en el inolvidable 2-6. Desde entonces, lo repitió en Londres (2-2 con el Arsenal) y en el Bernabéu (0-2).
Que el Barça puede dar la vuelta es evidente y no genera dudas. Que no será fácil, es más de perogrullo aún. Y que la motivación (jugar en el Bernabéu) es altísima, se da por descontado. Solo falta concretar una nueva página de oro y sumar a las exquisiteces del 'Pep Team' una gran remontada. No se me ocurre mejor momento.
Gamón1984 - Barcelonismo en sangre
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