English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Mostrando entradas con la etiqueta real sociedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta real sociedad. Mostrar todas las entradas

Son como niños

Foto de Claudio Chaves, en EMD
Ya he dicho más de una vez que considero el deporte profesional, entre otras cosas, como una sublimación de los juegos infantiles en plena edad adulta. De niño te diviertes jugando a ver quien corre más, quien salta más, quien mete más goles... todo juego implica una competición en la que quieres ganar. Luego algunos se hacen grandes y siguen practicando ese juego. Pero cobrando, y algunos de ellos mucho, muchísimo, por ello.

Y es que la cosa es divertirse. No sólo por ganar y ser mejor que los demás, sino que te debes divertir mientras juegas. Y ayer, observando a los jugadores del Barça ante la Real Sociedad, se notaba que se estaban divirtiendo, que se habían dejado llevar por la parte más infantil de sus almas. Cuando son abducidos por el tuya-mía tuya-mía del rondo interminable no buscan la humillación del rival, sino que quieren ser esos infantes dueños de la pelota que se adornan, que desean la combinación más bella, el pase imposible, y que por ello aguantan el balón hasta conseguirlo.

Hace semanas algunos nos quejábamos de que a veces había exceso de adorno, de que los artistas blaugranas en ocasiones parecían creerse que sólo valían los goles hermosos. Pero ahora que está entrando la pelotita, nos tragamos las críticas y somos también abducidos por este ritmo del un-dos-tres, un-dos-tres, aquí la tengo, aquí te la doy, aquí me la das... un vals que deviene una polka si es preciso, y que culmina en un finale molto vivace para frenesí de sus aficionados.

Por eso hemos podido ver que ni ante Almería, ni ante Madrid, ni ante Real Sociedad, ni ante tantos otros, se conforman cuando el marcador está claramente a su favor. No entienden lo de relajarse cuando el partido esta en franquía. Quieren seguir divirtiéndose, quieren marcar muchos goles. Llegar a cifras de record escandaloso. Por lo pronto, en los últimos partidos navegan a una media de más de cuatro goles por encuentro. Y les ves sonriendo maliciosos, como el niño de antes, orgulloso de sí mismo por haberle ganado cuatro canicas a su rival, o al de ahora, que supera pantallas y retos a los mandos de su consola de video juegos.

Y nosotros, deportistas de sillón, quedamos extasiados ante esta inocencia que nos está dando a los culés los mejores años de nuestra vida como aficionados al fútbol...

Ojalá dure mucho más. Pero cuando se acabe, nadie nos podrá quitar lo que hemos vivido.

Y a ellos tampoco.

Adeu i bona sort

Jordiasturies, Tant se val d'on venim
Leer más...

casa de blogs

ZONA CULÉ © 2007-2010

IR ARRIBA