La cara de Zlatan en el banquillo durante el partido de vuelta de la Supercopa era, como dice el tópico, un poema. No un poema lírico, hermoso, claro... creo yo que ese tópico habría que explicarlo. Pero estoy divagando. La cuestión es que el jugador sueco debía estar dándole mil vueltas a las cosas antes que al partido que estaban bordando sus compañeros. Y si seguimos hablando de caras, hay que ver la que se le pone a Pep cada vez que se le pregunta sobre Ibra.
En un año exactamente, Ibrahimovic ha pasado de ser un jugador que generaba ilusión a la patata caliente que no se quiere. Parte de la culpa está en la caída radical de su rendimiento la temporada pasada, a partir más o menos de diciembre, cuando pasó de ser un jugador integrado en el equipo, anotador de goles decisivos, a una rémora que no sólo ya no encajaba en el juego, sino que además fallaba ocasiones claras de gol, todo ello sumado a un declive físico, y también psicológico, alarmante.
Sin embargo, me temo que ahí está sólo parte del problema. Tiene que haber algo más que ignoramos. Algo que sea definitivo en la ruptura que se comenta que hay entre el entrenador blaugrana y el delantero. Porque está claro que Guardiola estuvo contento con el fichaje. No creo que lo apoyara claramente, ya que su primera opción era Villa, un jugador más parecido a Eto'o, más proclive a encajar en el esquema del Barça. Pero sí que Pep dio el visto buen al trueque con el camerunés.
Un año más tarde, a Pep, dicen, le sobra Ibrahimovic. Y, "por el bien de la institución" no puede decirlo claramente, porque si estás intentando traspasar a un jugador con prestigio que ha tenido una temporada irregular y encima su entrenador le desprecia públicamente, no se puede hacer un traspaso ventajoso. Con Eto'o era ligeramente diferente, porque el camerunés venía de una temporada estelar. Tenía caché. Algo que le falta al sueco hoy por hoy.
La versión más generalizada dice que con Villa en el equipo, Ibra tiene menos sitio. No estoy de acuerdo. Un Ibra en condiciones puede seguir ocupando su puesto en el centro del ataque, mientras que Villa puede jugar en el puesto que ocupa en la selección, en la izquierda. Una delantera Villa-Ibra-Messi en buenas condiciones es, en teoría, la mejor del mundo. Eso Pep lo sabe.
También hay quien dice que el sueco es un caso perdido. Que ni de lejos va a volver a tener la calidad que tuvo. Es posible. Pero también lo es que Guardiola ha demostrado saber sacar lo mejor de jugadores en principio perdidos o incluso despreciados. Lo logró con Henry, cuya primera temporada blaugrana no había sido para echar cohetes, y lo logró con Eto'o, a quien había despreciado públicamente poniéndole en una lista de transferibles junto a los apáticos Ronaldinho y Deco. Así que ¿por qué no iba a conseguir lo mismo con Ibrahimovic?
Así que, vistos los precedentes, no veo motivos ni técnicos ni físicos ni psicológicos para que Pep rechace ahora a Zlatan. Por ello, insisto, debe haber algo más. Y me temo que está en un aspecto que Guardiola no domina tan bien, o que al menos no le gusta en absoluto: los egos en el vestuario.
En los dos años de esta exitosa era "guardiolana", el de Santpedor se ha distinguido en sus declaraciones por dar el mérito de lo conseguido a todos sus jugadores por igual. Por supuesto, ha destacado el valor de Messi, Xavi, Piqué o Iniesta, incluso de Eto'o, pero al final ha repartido alabanzas. Ha elevado las rotaciones a la categoría de arte, haciendo que cada jugador, por pocos minutos que jugase, se sintiera parte del equipo, y sacando petróleo de plantillas cada vez más cortas.
De todo ello se deduce que para Guardiola la armonía en el vestuario es fundamental. Nadie puede ni debe rajar de sus compañeros, no puede haber envidias, no se debe romper el equilibrio, sobre todo, evidentemente, cuando las cosas van bien. La famosa "falta de
feeling" con Eto'o posiblemente escondía algo de esto. Y ahí tenemos el caso de Touré, que, en el instante en que su representante empezó a reclamar públicamente más minutos para el africano, en un momento en el que se repartía a plena satisfacción su puesto con Busquets, y que el equipo iba en buen camino, luchando por todo... firmó su sentencia y su ineludible salida del equipo. Si no aceptas tu rol, si no admites que eres parte de un equipo donde todos van a jugar, porque la temporada es larga y se debe luchar por todo, para Pep no tienes lugar en el vestuario culé.
Por ahí, creo yo, van ahora los tiros con Ibrahimovic. El miedo a que no acepte su función en el equipo, y él, o su representante, o los dos, creen problemas. Porque cuando el sueco dimitió la temporada pasada, con el equipo huérfano de delantero centro, Guardiola echó mano de una variante que ya había usado otras veces, la de situar a Messi de "falso delantero centro", o de centrocampista más ofensivo, o... llámenlo como quieran. O si lo prefieron, cuando la táctica 4-3-3 devino un 4-3-1-2, para los que les gusten los números. El resultado: un Messi "pichichi", Bota de oro, con cifras de goles apabullantes.
Con el fichaje de Villa, un delantero centro que muy a gusto puede empezar partiendo desde la izquierda, Pep puede mantener ese esquema, como se vió el pasado sábado. La nueva delantera, Villa-Messi-Pedro, si funciona bien, deja menos opciones a Ibrahimovic. Porque Pedro puede jugar en las dos bandas, Villa puede pasar a jugar de ariete, Iniesta también puede jugar por la izquierda, y se tiene como alternativas para los extremos a Bojan y Jeffren. Zlatan aparece como tercera, o incluso cuarta opción.
¿Aceptaría esto el sueco? Viendo su cara en el banquillo, y la actitud de Guardiola cada vez que se le menta el tema, me temo que no. Así que de repente, para Pep Ibra está de más. Y si esto es cierto, a mí me parece bien. El tema espinoso está en cómo va a gestionar la novata directiva culé el asunto. Con la inversión hecha, una salida del sueco a precio de saldo daría alas al entorno antirosellista, al igual que a ciertos individuos opuestos a Pep que aguardan en las cuevas desde hace dos años esperando el resbalón que le ponga contra las cuerdas. Ya se están haciendo notar, por desgracia...
En fin, que a falta de una semana para que cierre el mercado, Ibrahimovic es un caso abierto, que para bien o para mal, deberá cerrarse lo antes posible. Por el bien de la institución, claro está.
Adeu i bona sort.
Jordiasturies,
Tant se val d'on venim.