Análisis del calendario
En la mañana de ayer se sorteó en la Federación Española el calendario de la temporada 2010/11. El Barça comenzará la Liga en El Sardinero el 28 de agosto y la cerrará en Málaga el 22 de mayo, aunque son otras fechas las que centran la atención de todos. Así, lo más destacado, las peores noticias para los culés, son que el Barça deberá visitar los campos de los principales rivales en la segunda vuelta. Los desplazamientos a Mallorca y Valencia, consecutivos y en apenas cinco días, llegarán entre los dos 'hipotéticos' duelos de octavos de final de la Liga de Campeones, dificultando sobremanera la eliminatoria.
También la visita al Sánchez Pizjuán llega en malas fechas, el 13 de marzo, seguramente a pocos días de los cuartos de final de la Champions, y el partido de El Madrigal se disputará el 3 de abril, después de un parón por disputa de partidos internacionales.
Por último, el clásico del Bernabéu (nuevamente nos medimos a los blancos primero en Barcelona) está programado para el 17 de abril y el miércoles 20 se disputa la final de la Copa del Rey, una cita en la que confiamos estar.
También llegan malas noticias desde el otro bando, puesto que el Real Madrid, nuevamente por cosas del sorteo, se evita los dobles desplazamientos en la nueva temporada.
¿Hay noticias positivas en el sorteo? Por supuesto.
En primer lugar, y siendo un aspecto muy a tener en cuenta, tras visitar el Bernabéu el Barça deberá afrontar seis jornadas finales sobre el papel asequibles (Osasuna, Espanyol y Deportivo en casa, Real Sociedad, Levante y Málaga a domicilio) que, dicho sea de paso, podría favorecer las rotaciones en caso de que el Barça se encuentre aún enrolado en la lucha por la Liga de Campeones.
Tampoco hay que olvidar que si bien el Barça debe visitar a los rivales más complicados en la segundada vuelta, el Real Madrid se encuentra en la misma tesitura y en fechas más tardías. Se enfrentará a Valencia, Sevilla y Villarreal, además de Atlético y Athletic, en las últimas diez jornadas, en las que no tendrá ni una sola salida cómoda. Coincidiendo, dicho sea de paso, con las rondas finales de la Champions.
Por último, durante el mes de enero, cuando se decide buena parte de la Copa del Rey, el Barça tiene ante sí un calendario más o menos asequible (con los reparos que siempre me supone utilizar esta palabra) que le permitiría disputar todas las competiciones en liza en inmejorables condiciones.
Así pues, aunque el calendario podría haber sido mejor, no es malo para los intereses del Barça. Porque, aunque tocará jugar en el Bernabéu en abril, el eterno rival tendrá mayores dificultades en la segunda vuelta.
Gamón1984-Barcelonismo en sangre
Foto: sport.es