El Barça preocupa (y Rosell, más)

Semana tras semana evidenciamos que, en el tratamiento mediático del Barça, las buenas y grandes noticias apenas duran un día en los titulares, mientras que las malas o 'dubitativas' centran la mayor parte de los minutos. En las dos últimas semanas el Barça ha generado seis noticias, desde mi punto de vista, cronológicamente: la goleada al Real Madrid, el viaje-chapuza a Pamplona, la victoria convincente ante Osasuna, la nominación de tres canteranos para ganar el Balón de Oro, el patrocinio de la Qatar (o Catar) Foundation y la enésima exhibición futbolística ante la Real Sociedad.
Sin lugar a dudas, hay cuatro buenas noticias (los tres triunfos y el Balón de Oro), una mala (el viaje) y una que genera dudas (el acuerdo de patrocinio). Salvo, como es lógico, la manita ante el Real Madrid, han originado más minutos televisivos, más páginas en prensa nacional y más totales de radio, son las 'malas', las dos últimas. Podría entenderse con respecto a los partidos ligueros, pero en ningún caso si lo comparamos con el Balón de Oro.
Sobre todo, porque en el asunto del viaje a Pamplona se han cargado la totalidad de culpas de manera sistemática sobre Guardiola y el Barça (que se equivocaron) y en ningún caso sobre la Federación. Y, en cuanto a Qatar Foundation, el debate se centra en la idoneidad o no, en ningún caso en las mareantes cifras.
Es aquí donde se nota que el Barça preocupa. Y mucho. Pero no solo a los rivales, sino incluso a los 'enemigos internos'. Me explico. Personalmente, me resulta más que curioso que surjan críticas de aficionados de un equipo que, en su camiseta, anuncia páginas de apuestas por internet, una actividad que, según muchos sociólogos, generará un incremento desorbitado de la ludopatía. Me sorprende que el diario Marca dedique encuentas, artículos de opinión... al hecho de que el Barça 'manche' su camiseta. Me parece llamativo, por ejemplo, que Relaño, quien sistemáticamente ha tratado de empequeñecer los éxitos del Barça hablando de Villarato, ahora se preocupe de la imagen del 'Pep Team'. Y, en lo interno, es descacharrante (de cagarse de la risa, vamos), que gente como Cruyff y Godall critique el acuerdo. Vayamos a ello, porque lo externo (Marca, As, madridistas...) no es sino el pan nuestro de cada día.
A Alfons Godall no sabría catalogarle como directivo. Siempre me ha parecido, sinceramente, un meapilas, pero lo de esta semana roza el absurdo. El ex-vicepresidente critica la alianza Barça-Qatar porque el país asiático no respeta los derechos de las mujeres, entre otras cosas. Cruyff considera que, de ninguna manera, se debe manchar la zamarra culé a costa de unos ingresos de menos del 10% del presupuesto.
No entro, ni mucho menos, a valorar si Godall y Cruyff tiene razón, que tienen parte. Lo que me indigna es la enésima muestra de oportunismo, deslealtad, falsedad y bajeza moral de estos dos individuos, que sin embargo, siguen teniendo cientos de seguidores en Facebook. Sencilla y llanamente porque, hace cinco años, ninguno de los dos decía lo mismo. Cuando era Laporta, y no su enemigo Rosell quien mandaba, Godall participó en la campaña de des-información acerca de la búsqueda por parte del Barça de un patrocinador en China, país que, como sabrán, no es precisamente ejemplo de libertades y derechos. Y Johan (sí, ese que hace casi 14 años que no se equivoca y que todo lo ve claro, pese a que él fichó a Korneyev y Eskurza) aseguraba en 2005 que era la camiseta quien debía tapar agujeros, fuera quien fuera el causante de la situación económica. Fue, además, la directiva de Laporta la que consiguió de los compromisarios el permiso para poner publicidad en la camiseta, algo que ahora se 'exige' que se vuelva a pedir.
Sandro Rosell no sé si será buen o mal presidente, el tiempo lo dírá. Desde luego, no es un buen comunicador, eso es evidente. Pero si quienes son de momento sus 'azotes' son gente como Godall y Cruyff, falsos, aprovechados y mentirosos, es evidente que ha comenzado a hacer las cosas bien. Y que eso preocupa.
Gamón1984-Barcelonismo en sangre
Foto: as.com
